El mundo de Shinoshima (I)

El enfoque utilizado es similar al que se suele emplear en los juegos PbtA. Aunque algo más cerrado. La idea es que cada grupo de juego personalice la ambientación según sus preferencias antes de comenzar a jugar.

Por supuesto, en el manual, se presenta una base sobre la que trabajar. Se ofrecen pinceladas sobre el mundo, su historia más reciente y las organizaciones existentes. Pero sin entrar demasiado al detalle y dejando en el aire ciertos aspectos que pueden ser concretados o reinterpretados más tarde.

Sin ser Shinoshima un PbtA «puro», algo de influencia sí que tiene.

Durante la primera sesión de juego (o sesión 0), los Jugadores aportarán su granito de arena a la ambientación, estableciendo el estatus quo que se quieren encontrar al comenzar sus aventuras. Como en otros juegos de ese estilo, esto se consigue gracias a un cuestionario de preguntas.

La premisa

En Shinoshima, aquello que separaba el mundo de los vivos y el mundo de los muertos ya no funciona. Se rompió. Desapareció.

El flujo de almas hacia el más allá se interrumpió y desde entonces, las almas de los fallecidos, ahora visibles, empezaron a campar a sus anchas por el mundo.

Otros espíritus, provenientes del infierno, o de quien sabe dónde, también hicieron acto de presencia. Como intuiréis, estos visitantes del más allá, no traían buenas intenciones. Casi logran aniquilar a la población.

Arrinconados en la ciudad de Yosai, los supervivientes no tuvieron más remedio que recurrir al mismo poder que desencadenó todo ese mal: la hechicería.

Los PJ (Personajes Jugadores) formarán parte del ejército que combate estas amenazas. Protegerán a los ciudadanos de los espíritus malignos, los expulsarán, o los encerrarán para poder así, canalizar su poder, y luchar contra ellos en igualdad de condiciones.

Puede que el nuevo grupo de soldados novatos logre salvar el mundo.