La muerte en Shinoshima

Las aventuras de los PJ no tienen por qué terminar cuando estos mueren. Sus almas, podrán permanecer en Shinoshima tanto tiempo como quieran. O mejor dicho, puedan.

Una de las funciones del ejército es, precisamente, expulsar a los espíritus. Por lo que si bien, los PJ podrán continuar sus aventuras en su «forma espiritual», es posible que, tarde o temprano, tengan que enfrentarse a sus propios compañeros.

Muerte en Yosai

De hecho, es bastante común que las almas no abandonen Shinoshima a las primeras de cambio. Al fin y al cabo, muchos no son capaces de aceptar su “fin” y se niegan, en primera instancia, a dejar el mundo.

Esto no sería un problema, si no fuese porque esas almas libres se convierten automáticamente en una tentación irresistible para los demonios que acechan Yosai.

La sociedad está concienciada al respecto, y normalmente, son los familiares, amigos o allegados, los que intentan convencer al fallecido para que se marche. Se suele organizar para ello, un evento conocido como la Ceremonia de Despedida.

Ceremonia de Despedida

En ella, por muy rocambolesco que pueda parecer, el fallecido puede asistir a su propio “funeral”. Todos aquellos que quieran despedirse de él, pueden acudir al acto.

Una vez completada la ceremonia, el “homenajeado” puede exponer sus últimas palabras y tras ello, un sacerdote “bendecirá” su alma, enviándolo al otro lado.

Una bonita manera de llamar a un Exorcismo.

El papel del ejército

En última instancia, los espíritus desobedientes son localizados por el ejército.

Si tras negociar, se niegan a abandonar Shinoshima (con o sin ceremonia), los soldados tienen vía libre para expulsarlos y evitar así, los riesgos innecesarios que conlleva dejarlos libres.

Regresar a Shinoshima

Aunque es un Conjuro vetado en Yosai, parece ser posible traer «de vuelta» a un espíritu. Al estar prohibido, nadie ha tenido contacto con alguien que haya cruzado la línea y por tanto, no se tiene constancia de qué es lo que existe más allá de Shinoshima. Al menos, de manera oficial.

Se desconoce también, si la situación actual es reversible. Si es posible volver a restablecer el flujo de almas «normal», e impedir, dicho sea de paso, la entrada de otros espíritus a Shinoshima.